No hay duda que los cambios son importantes y necesarios para descubrir las cosas malas o mejorar las cosas buenas. Pero en el caso de los periodistas el cambio nos permite confirmar, no descubrir, la suciedad bajo la apariencia de supuestamente respetables presentadores de televisión, entrevistadores y directores.
Durante la campaña presidencial circuló una lista , que nunca se confirmó, de cinco entrevistadores que supuestamente recibían dinero de casa presidencial: William Meléndez, Director y entrevistador de canal 12; Narciso Castillo, Director y Entrevistador de canal 33; Jorge Hernández, Vicepresidente de noticias y entrevistador de TCS, Ernesto López, entrevistador de canal 21 y Moisés Urbina, Director, presentador y entrevistador de El Noticiero de canal 6.
Meléndez y su jefe de prensa, Carlos Domínguez, fueron cesados de canal 12 tras el triunfo de la oposición y ahora se confirma que Castillo recibe dinero, por asesoría de imagen, de la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia. ¿Y la Independencia?
Sólo quienes no conocen la trayectoria del señor Castillo podrían confiar de su profesionalismo como periodista. En mi caso no.
Ahora llama la atención la apasionada defensa que ha hecho, el señor López, de Canal 21. Lo conozco desde nuestros tiempos en la universidad y se que siempre se ha movido según la conveniencia de sus intereses. Lo respeto como persona, pero definitivamente como dice don Ernesto Rivas es imposible defender desde un punto de vista ético una acción como esa.
Ahora ya confirmamos que el aparato de estado pagaba a comentaristas, como Ivo Príamo Alvarenga, Marvin Galeas y Narciso y Castillo.
Falta conocer quienes serán los siguientes porque hay más, de eso no hay duda.
Por el bien del periodismo, ojala los conozcamos pronto. Especialmente los engolados periodistas de medios impresos.
miércoles, julio 15, 2009
sábado, julio 04, 2009
Cerco mediático
En Honduras, tras el golpe de estado, los periodistas y medios independientes están sometidos por el ejército bajo un “cerco mediático” que intenta callar a quienes tratan de ofrecer información mas allá de la versión oficial.
En su editorial de este sábado lo ilustra diario Tiempo.
“TIEMPO, el Diario de Honduras, está siendo sometido a presiones para que entre a formar parte de un cerco mediático que haga imposible a la nación hondureña el conocimiento objetivo de la situación histórica presente, y que ha tornado a ser la crisis constitucional más profunda de su historia”.
Desde el instante en que el Presidente Manuel Zelaya, fue reducido y exiliado por militares, el siguiente paso fue controlar a los medios independientes.
El Gerente de Radio Globo, Alejandro Villatoro, denunció en una carta: “A las seis de la tarde, un comando militar integrado por unos sesenta elementos del ejército, tomaron por asalto las instalaciones físicas de la radio, nos sacaron del aire y los compañeros que en ese momento se encontraban en el establecimiento ( Alejandro Villatoro, propietario, los periodistas Lidieth Diaz, Rony Martinez, los operadores Franklin Mejia y Orlando Villatoro) fueron objetos de amenazas a muerte, golpes e intimidaciones”.
Globo era una de las pocas emisoras que informaba sobre lo que ocurría en Honduras, mientras la prensa de derecha desvió su programación. La emisora había presentado un análisis según el cual un 95% de los medios de ese país dejaron de transmitir cualquier tipo de información relacionada con el golpe de Estado.
Las acciones pasaron del bloqueo y cierre a la agresión. Decenas de comunicadores fueron atacados por militares, policías y por manifestantes.
Una reportera de Telesur y un corresponsal de la Agencia AP fueron detenidos momentáneamente. “Ya nos soltaron. Esto fue un secuestro. Nos sacaron del hotel Marriot a punta de fusil a cuatro periodistas de AP y tres de TeleSur y nos llevaron a Migración", informó Adeian Sivori a las 5:05 p.m., cuando se trasladaba en una camioneta de la agencia de AP.
Las agresiones, capturas y amenazas han continuado toda la semana. “Mario Amaya, fotoperiodista de El Diario de Hoy fue capturado. Tres policías lo agarraron. Uno de ellos le dijo: "Ándate a la m... para tu país hijo de p...". Amaya no puso resistencia y fue conducido a una acera donde eran concentrados varios de los manifestantes capturados. Otro agente se le aproximó y le propinó un garrotazo en la cabeza y dos más en ambos brazos.
A consecuencia de la golpiza, Amaya resultó herido en su cabeza y su equipo fotográfico sufrió daños”
Las acciones contra los periodistas han obligado a emitir un pronunciamiento a la OEA. "La Relatoría Especial recibió información según la cual desde el 28 de junio de 2009 en Honduras, los medios de comunicación nacionales internacionales habrían sufrido graves limitaciones que les impiden realizar su labor libremente", expresa el comunicado.
Como dice Iván Montecinos “son timoratos al no atreverse a condenar enérgicamente esta repudiable acción y más bien tratan de justificarla, sin importarles los valores éticos y democráticos del periodismo….en Honduras se ha declarado una cacería de medios y periodistas independientes.
La SIP, esta institución no condena enérgicamente a las autoridades golpistas por la grave violación a la libertad de expresión, ni tampoco les exige terminar con la brutal represión en contra de los medios de comunicación que tienen todo el derecho a informar libremente. Parece ser que los ejecutivos de la SIP no han visto por televisión los brutales atropellos contra los periodistas”.
Este golpe de estado deja al descubierto la tolerancia de algunas instituciones que tradicionalmente se han presentado como grandes protectores de la libertad de expresión. Demuestra que defienden empresas no principios, ni valores. Eso solo nos interesa a los periodistas.
En su editorial de este sábado lo ilustra diario Tiempo.
“TIEMPO, el Diario de Honduras, está siendo sometido a presiones para que entre a formar parte de un cerco mediático que haga imposible a la nación hondureña el conocimiento objetivo de la situación histórica presente, y que ha tornado a ser la crisis constitucional más profunda de su historia”.
Desde el instante en que el Presidente Manuel Zelaya, fue reducido y exiliado por militares, el siguiente paso fue controlar a los medios independientes.
El Gerente de Radio Globo, Alejandro Villatoro, denunció en una carta: “A las seis de la tarde, un comando militar integrado por unos sesenta elementos del ejército, tomaron por asalto las instalaciones físicas de la radio, nos sacaron del aire y los compañeros que en ese momento se encontraban en el establecimiento ( Alejandro Villatoro, propietario, los periodistas Lidieth Diaz, Rony Martinez, los operadores Franklin Mejia y Orlando Villatoro) fueron objetos de amenazas a muerte, golpes e intimidaciones”.
Globo era una de las pocas emisoras que informaba sobre lo que ocurría en Honduras, mientras la prensa de derecha desvió su programación. La emisora había presentado un análisis según el cual un 95% de los medios de ese país dejaron de transmitir cualquier tipo de información relacionada con el golpe de Estado.
Las acciones pasaron del bloqueo y cierre a la agresión. Decenas de comunicadores fueron atacados por militares, policías y por manifestantes.
Una reportera de Telesur y un corresponsal de la Agencia AP fueron detenidos momentáneamente. “Ya nos soltaron. Esto fue un secuestro. Nos sacaron del hotel Marriot a punta de fusil a cuatro periodistas de AP y tres de TeleSur y nos llevaron a Migración", informó Adeian Sivori a las 5:05 p.m., cuando se trasladaba en una camioneta de la agencia de AP.
Las agresiones, capturas y amenazas han continuado toda la semana. “Mario Amaya, fotoperiodista de El Diario de Hoy fue capturado. Tres policías lo agarraron. Uno de ellos le dijo: "Ándate a la m... para tu país hijo de p...". Amaya no puso resistencia y fue conducido a una acera donde eran concentrados varios de los manifestantes capturados. Otro agente se le aproximó y le propinó un garrotazo en la cabeza y dos más en ambos brazos.
A consecuencia de la golpiza, Amaya resultó herido en su cabeza y su equipo fotográfico sufrió daños”
Las acciones contra los periodistas han obligado a emitir un pronunciamiento a la OEA. "La Relatoría Especial recibió información según la cual desde el 28 de junio de 2009 en Honduras, los medios de comunicación nacionales internacionales habrían sufrido graves limitaciones que les impiden realizar su labor libremente", expresa el comunicado.
Llama la atención la tibia reacción de instancias como la Sociedad Interamericana de Prensa, Asociación Interamericana de Radio Difusión y los medios locales. Todos ellos hablaron hasta la saciedad con el cierre de RCTV de Venezuela pero casi nada de Honduras.
Como dice Iván Montecinos “son timoratos al no atreverse a condenar enérgicamente esta repudiable acción y más bien tratan de justificarla, sin importarles los valores éticos y democráticos del periodismo….en Honduras se ha declarado una cacería de medios y periodistas independientes.
La SIP, esta institución no condena enérgicamente a las autoridades golpistas por la grave violación a la libertad de expresión, ni tampoco les exige terminar con la brutal represión en contra de los medios de comunicación que tienen todo el derecho a informar libremente. Parece ser que los ejecutivos de la SIP no han visto por televisión los brutales atropellos contra los periodistas”.
Este golpe de estado deja al descubierto la tolerancia de algunas instituciones que tradicionalmente se han presentado como grandes protectores de la libertad de expresión. Demuestra que defienden empresas no principios, ni valores. Eso solo nos interesa a los periodistas.
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Libertad de expresión,
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lunes, junio 29, 2009
La prensa hondureña, después del J-28
Los editoriales de la prensa hondureña no distan mucho del contenido de los dos diarios matutinos salvadoreños con excepción de “El tiempo”.
Para el caso El Heraldo habla de “Momentos difíciles” y seguidamente pasa la página, “ Pero lo más importante es que se mantenga la calma, ya que absolutamente nada justifica el enfrentamiento entre hermanos.
Lo acontecido ayer es el indeseable desenlace de una crisis política que finalmente fue resuelta por la fuerza.
Por lo pronto, esperemos que todo retorne a la normalidad, que disminuya el espíritu de confrontación que se ha impuesto en los últimos días y que toda la incertidumbre creada se despeje absolutamente”.
En diario La Prensa parece que tienen mas prisa por olvidar el domingo negro y piden “Recuperemos la armonia”.
Los acontecimientos de ayer han derivado de una historia vista con preocupación por los hondureños que están inquietos por el grave deterioro del clima de entendimiento y por el peligro de pasar de la confrontación verbal al enfrentamiento físico……
Esa posición dejó claro que no se trató de un golpe militar porque “las Fuerzas Armadas solo cumplían órdenes de captura giradas por un tribunal” desde el viernes pasado, y que la separación de Zelaya obedece a su “conducta irregular”.
Es lamentable lo sucedido, pero también es urgente, como reto de la sociedad, recuperar la convivencia armoniosa entre todos los hondureños y retornar a la calma lo antes posible para no hacer más daño al país. Estaremos atentos a lo que viene”.
Como señale anteriormente solo El Tiempo hizo una exposión sin rodeos del J-28 hondureño
El ambiente hostil que causó el golpe de Estado fue matizado por el intenso sonido de los aviones que surcaron los cielos capitalinos en un evidente acto de intimidación.
La movilización de tanques, camiones y efectivos militares que alteró el orden normal de la capital provocó miedo en la población y el comercio que cerró sus puertas al público, en su mayoría.
Para el caso El Heraldo habla de “Momentos difíciles” y seguidamente pasa la página, “ Pero lo más importante es que se mantenga la calma, ya que absolutamente nada justifica el enfrentamiento entre hermanos.
Lo acontecido ayer es el indeseable desenlace de una crisis política que finalmente fue resuelta por la fuerza.
Por lo pronto, esperemos que todo retorne a la normalidad, que disminuya el espíritu de confrontación que se ha impuesto en los últimos días y que toda la incertidumbre creada se despeje absolutamente”.
En diario La Prensa parece que tienen mas prisa por olvidar el domingo negro y piden “Recuperemos la armonia”.
Los acontecimientos de ayer han derivado de una historia vista con preocupación por los hondureños que están inquietos por el grave deterioro del clima de entendimiento y por el peligro de pasar de la confrontación verbal al enfrentamiento físico……
Esa posición dejó claro que no se trató de un golpe militar porque “las Fuerzas Armadas solo cumplían órdenes de captura giradas por un tribunal” desde el viernes pasado, y que la separación de Zelaya obedece a su “conducta irregular”.
Es lamentable lo sucedido, pero también es urgente, como reto de la sociedad, recuperar la convivencia armoniosa entre todos los hondureños y retornar a la calma lo antes posible para no hacer más daño al país. Estaremos atentos a lo que viene”.
Como señale anteriormente solo El Tiempo hizo una exposión sin rodeos del J-28 hondureño
El ambiente hostil que causó el golpe de Estado fue matizado por el intenso sonido de los aviones que surcaron los cielos capitalinos en un evidente acto de intimidación.
La movilización de tanques, camiones y efectivos militares que alteró el orden normal de la capital provocó miedo en la población y el comercio que cerró sus puertas al público, en su mayoría.
J-28 en Tinta digital
Para quienes tenemos el privilegio del acceso a Internet, por lo menos la visión no se queda corta porque los periódicos digitales tienen amplitud de criterio en consonancia con la realidad.
Extraigo parte de los editoriales de Contrapunto, El Faro, Raíces y Conversaciones con Neto Rivas.
Asonada en Honduras: ¿Retorno al pasado?
“Las consecuencias de esta asonada dejará muchas lecciones para la democracia centroamericana, al menos en lo referido al papel que las Fuerzas Armadas deben jugar en los procesos democráticos que en la actualidad se gestan”.
Golpe en Honduras
"El rapto y expulsión del presidente Manuel Zelaya a manos de militares ha revivido en Centroamérica un fantasma que creíamos ya exorcizado: el golpe de Estado.
Cuando conjuramos los conflictos armados en Centroamérica, en los años 90s, decidimos que nunca más resolveríamos las cosas por la vía armada, y fue una decisión asumida por todos los países de la región.
Lo sucedido en Honduras es gravísimo, porque marca el regreso de los militares a la vida política de un país y a la imposición de decisiones por la fuerza de los fusiles. Y eso hay que rechazarlo enérgicamente, para después discutir lo demás".
La bota militar perpetra golpe de Estado en Honduras
Los sectores oscurantistas de la sociedad hondureña consumaron un golpe de Estado –tras casi 30 años de apertura- con lo que el fantasma de la antidemocracia irrumpió en la región centroamericana. La bota militar secuestró y expulsó del país al mandatario Manuel Zelaya, el conocido “comandante vaquero”.
Para todos los amantes de la justicia, la democracia, la libertad, como valores esenciales de la humanidad, no es posible que sigan los esbirros saliéndose con la suya.
Golpe de estado en Honduras
Consultamos con el nuevo ministro de Relaciones Exteriores hondureño sobre cuál sería la reacción de Honduras en caso que fuese condenado en las reuniones de mañana por la expulsión de Zelaya. Ortez Colindres reconoce que eso es probable pero que la reacción de Honduras sería “cerrar las fronteras” y poner a “todo el ejército a cuidar las fronteras hondureñas”, porque “no hay de otra”. A la vez, según Ortez Colindres, negociaría con Estados Unidos en busca de apoyo contra los regímenes socialistas del grupo Chávez.
Extraigo parte de los editoriales de Contrapunto, El Faro, Raíces y Conversaciones con Neto Rivas.
Asonada en Honduras: ¿Retorno al pasado?
“Las consecuencias de esta asonada dejará muchas lecciones para la democracia centroamericana, al menos en lo referido al papel que las Fuerzas Armadas deben jugar en los procesos democráticos que en la actualidad se gestan”.
Golpe en Honduras
"El rapto y expulsión del presidente Manuel Zelaya a manos de militares ha revivido en Centroamérica un fantasma que creíamos ya exorcizado: el golpe de Estado.
Cuando conjuramos los conflictos armados en Centroamérica, en los años 90s, decidimos que nunca más resolveríamos las cosas por la vía armada, y fue una decisión asumida por todos los países de la región.
Lo sucedido en Honduras es gravísimo, porque marca el regreso de los militares a la vida política de un país y a la imposición de decisiones por la fuerza de los fusiles. Y eso hay que rechazarlo enérgicamente, para después discutir lo demás".
La bota militar perpetra golpe de Estado en Honduras
Los sectores oscurantistas de la sociedad hondureña consumaron un golpe de Estado –tras casi 30 años de apertura- con lo que el fantasma de la antidemocracia irrumpió en la región centroamericana. La bota militar secuestró y expulsó del país al mandatario Manuel Zelaya, el conocido “comandante vaquero”.
Para todos los amantes de la justicia, la democracia, la libertad, como valores esenciales de la humanidad, no es posible que sigan los esbirros saliéndose con la suya.
Golpe de estado en Honduras
Consultamos con el nuevo ministro de Relaciones Exteriores hondureño sobre cuál sería la reacción de Honduras en caso que fuese condenado en las reuniones de mañana por la expulsión de Zelaya. Ortez Colindres reconoce que eso es probable pero que la reacción de Honduras sería “cerrar las fronteras” y poner a “todo el ejército a cuidar las fronteras hondureñas”, porque “no hay de otra”. A la vez, según Ortez Colindres, negociaría con Estados Unidos en busca de apoyo contra los regímenes socialistas del grupo Chávez.
Nuestra prensa y el J-28 hondureño
Tras los hechos en Honduras esperaba encontrar en los periódicos matutinos titulares que reflejaran la condena de la comunidad internacional al golpe de estado perpetrado por militares contra el Presidente, Manuel Zelaya.
Para mi sorpresa y frustración encontré noticias y editoriales que tratan de justificarlo.
Ningún periódico lo califica como golpe de estado: “Congreso depone a Zelaya”, destaca La Prensa Gráfica; y el Diario de Hoy titula, “Deponen a Manuel Zelaya”.
La definición de golpe de estado es clara: “Actuación violenta y rápida, generalmente por fuerzas militares o rebeldes, por la que un grupo determinado se apodera o intenta apoderarse de los resortes del gobierno de un Estado, desplazando a las autoridades existentes”. Y eso es lo que ocurrió en Honduras. Ni más, ni menos.
Pero mas preocupante es ver en sus editoriales justificaciones y hasta respaldo a un hecho rechazado por la comunidad internacional, contrario a la democracia y que atenta contra la estabilidad regional.
El último golpe de Estado en Honduras fue el 3 de octubre de 1963 contra el Presidente Ramón Villeda Morales (Pajarito), encabezado por Oswaldo López Arellano.
En su Nota del Día, el Diario de Hoy “justifica su derrocamiento” al decir que se apartaba de preceptos democráticos: “Cualquier otro esquema, incluido el camino que estaba tomando Honduras con Zelaya, es una burla a la democracia, su negación. Los plebiscitos no pueden pasar sobre libertades esenciales o anular de hecho la democracia, como lo consigna la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. Un país no puede abandonar el orden parlamentario, la discusión pública de su problemática y elecciones informadas, secretas, contabilizadas por cuerpos independientes y calendarizadas, sin destruir la democracia. Y eso es precisamente lo que intentó hacer Zelaya y que para muchos justifica su derrocamiento”.
El editorial de La prensa Grafica analiza: “Estamos pues ante dos demasías: la del Presidente ahora sustituido, que quiso anteponer lo político al imperio de la ley; y la del poder establecido, que al no hallar vías de solución legal, optó por la medida de fuerza.
Habría que asegurar dos cosas: que no se intente socavar el orden constitucional bajo pretextos “revolucionarios”, en ninguna parte; y que no se permita el recurso de la fuerza para resolver conflictos de naturaleza política”.
Fiel a su tradición progresista, diario Co-Latino es el único que no sólo condena si no que ademas llama a la movilización a favor de la democracia en Honduras. “Es sintomática de la naturaleza grave del evento, que ha puesto de manifiesto una vez mas, el peligro que representan las fuerzas armadas alineadas a las oligarquías retrógradas.
La restitución del Presidente Zelaya, entonces, no es tarea sólo de los hondureños, sino de la comunidad mundial, en general, y regional, en particular.
Sin lugar a dudas, la comunidad internacional, América Latina, la región centroamericana, pero, fundamentalmente, las mentes democráticas, tienen una tarea histórica, revertir el bochornoso golpe militar oligárquico en Honduras, y restablecer a su Presidente Manuel Zelaya, sin concesiones.”
Para mi sorpresa y frustración encontré noticias y editoriales que tratan de justificarlo.
Ningún periódico lo califica como golpe de estado: “Congreso depone a Zelaya”, destaca La Prensa Gráfica; y el Diario de Hoy titula, “Deponen a Manuel Zelaya”.
La definición de golpe de estado es clara: “Actuación violenta y rápida, generalmente por fuerzas militares o rebeldes, por la que un grupo determinado se apodera o intenta apoderarse de los resortes del gobierno de un Estado, desplazando a las autoridades existentes”. Y eso es lo que ocurrió en Honduras. Ni más, ni menos.
Pero mas preocupante es ver en sus editoriales justificaciones y hasta respaldo a un hecho rechazado por la comunidad internacional, contrario a la democracia y que atenta contra la estabilidad regional.
El último golpe de Estado en Honduras fue el 3 de octubre de 1963 contra el Presidente Ramón Villeda Morales (Pajarito), encabezado por Oswaldo López Arellano.
En su Nota del Día, el Diario de Hoy “justifica su derrocamiento” al decir que se apartaba de preceptos democráticos: “Cualquier otro esquema, incluido el camino que estaba tomando Honduras con Zelaya, es una burla a la democracia, su negación. Los plebiscitos no pueden pasar sobre libertades esenciales o anular de hecho la democracia, como lo consigna la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. Un país no puede abandonar el orden parlamentario, la discusión pública de su problemática y elecciones informadas, secretas, contabilizadas por cuerpos independientes y calendarizadas, sin destruir la democracia. Y eso es precisamente lo que intentó hacer Zelaya y que para muchos justifica su derrocamiento”.
El editorial de La prensa Grafica analiza: “Estamos pues ante dos demasías: la del Presidente ahora sustituido, que quiso anteponer lo político al imperio de la ley; y la del poder establecido, que al no hallar vías de solución legal, optó por la medida de fuerza.
Habría que asegurar dos cosas: que no se intente socavar el orden constitucional bajo pretextos “revolucionarios”, en ninguna parte; y que no se permita el recurso de la fuerza para resolver conflictos de naturaleza política”.
Fiel a su tradición progresista, diario Co-Latino es el único que no sólo condena si no que ademas llama a la movilización a favor de la democracia en Honduras. “Es sintomática de la naturaleza grave del evento, que ha puesto de manifiesto una vez mas, el peligro que representan las fuerzas armadas alineadas a las oligarquías retrógradas.
La restitución del Presidente Zelaya, entonces, no es tarea sólo de los hondureños, sino de la comunidad mundial, en general, y regional, en particular.
Sin lugar a dudas, la comunidad internacional, América Latina, la región centroamericana, pero, fundamentalmente, las mentes democráticas, tienen una tarea histórica, revertir el bochornoso golpe militar oligárquico en Honduras, y restablecer a su Presidente Manuel Zelaya, sin concesiones.”
viernes, junio 19, 2009
Plan “Buena Batalla”
El Presidente, Mauricio Funes, anunció desde la colonia La Campanera, en Soyapango, el lanzamiento del plan “LA BUENA BATALLA” con el que pretende eliminar la criminalidad que agobia al país.
Este es el tipo de inicio informativo que muchos periodistas, comentaristas, analistas, opositores y algunos ciudadanos les hubiera gustado ver, oír o leer tras la cadena nacional de radio y televisión
Los gobiernos de ARENA nos dejaron (y me incluyo) acostumbrados a nombres rimbombantes, sin importar el resultado, de cualquier actividad que realizaran. Nombres ideados por estrategas de marketing que tenían como fin impresionar y llamar la atención de los salvadoreños.
Ahora, con el nuevo gobierno, las medidas están ideadas por quienes conocen sus áreas de trabajo y se anuncian sin campaña publicitaria. Por esta razón algunos no comprenden lo que se plantea y preguntan a los funcionarios ¿Cuál es la política de seguridad? ¿Cuándo va comenzar el plan? ¿Dónde se va a desarrollar esta operación?
Desde el traspaso de mando en la Policía Nacional Civil, el Presidente Funes presentó los ejes de su plan contra la delincuencia:
1. Reforzar la presencia disuasiva de la pnc en los 25 municipios de mayor incidencia de violencia.
2. Conformar los consejos municipales para la prevención de la violencia
3. Crear los grupos conjuntos de apoyo a la comunidad (integrados por elementos de la pnc y faes.
4. Además, vamos a reimpulsar la mesa penitenciaria.
En esta última intervención lo que hizo fue profundizar en las medidas, que emanan de los ejes planteados. Es decir 10 acciones concretas:
Primero, en una fase inicial e inmediata la acción central de la Policía Nacional Civil se orientará a los seis municipios que hoy presentan el mayor índice delincuencial: San Salvador, Santa Ana, San Miguel, Colón, Soyapango y Apopa.
Segundo, este amplio dispositivo contará con el apoyo disuasivo de la Fuerza Armada.
Tercero, se incorporarán lo más rápidamente posible más de mil nuevos policías mediante el despliegue inmediato de las nuevas promociones.
Cuarto, habrá protección especial a las familias en las comunidades más desfavorecidas donde el delito se concentra mayormente.
Quinto, implementaremos el Plan “Protección Escolar”, dirigido a escuelas, colegios e institutos, blanco sensible de los criminales, que vamos a proteger con toda decisión.
Sexto, habrá un reforzamiento logístico inmediato para la fuerza de seguridad con equipos de comunicación, transporte y armamento.
Séptimo, se promoverá la conversión de los municipios y comunidades en territorios libres de armas y la prohibición de portación en los sitios más afectados por el delito y la violencia.
Octavo, se reforzarán a nivel nacional y, particularmente en las zonas más afectadas, los equipos antiextorsión.
Noveno, en seguimiento a las recomendaciones de la Comisión de Seguridad y Paz Social, se concertarán los acuerdos necesarios, bajo la dirección de la Secretaria de Asuntos Estratégicos de la Presidencia de la Republica, para la conformación de los Consejos Municipales de Prevención de la Violencia.
Y Décimo, se reforzarán los consejos Criminológicos, cuya actuación se enmarcará estrictamente en la legislación vigente, de acuerdo con una sugerencia de la Mesa Penitenciaria.
Y si se trata de usar nombres con gancho publicitario también el Presidente lo dijo desde su discurso en la PNC “parafraseando a Pablo, en su segunda carta a Timoteo, ha llegado la hora de “librar la buena batalla”. La batalla por la vida, por la paz, por la seguridad” y lo remarcó durante su mensaje en cadena nacional “Sé que los esfuerzos que estamos haciendo no darán los frutos esperados si no comenzamos de inmediato a librar la buena batalla”.
Lo importante de estos anuncios, no es tanto si los nombres son buenos o si se trata de antinomias, como dijo el Mandatario, lo importante es la decisión de combatir la delincuencia y eso se resume en esta frase del gobernante “Hay una decisión definitiva que es terminar con la inseguridad y la violencia con políticas inteligentes y eficientes. He dicho que mi convocatoria es al diálogo y al trabajo conjunto con todos. Ningún salvadoreño de buena voluntad es ni será mi enemigo, se vista de los colores que se vista. Todos somos hermanos.
Pero el crimen organizado no cabe en esta apertura. El crimen organizado, el narcotráfico y los traidores a la patria que se han aliado a ellos, esos son nuestros enemigos. Y con el enemigo no vamos a negociar cuando cobra vidas inocentes, cuando siembra el terror en el seno del pueblo. Al enemigo lo combatiremos con toda la fuerza de la ley. Lo combatiremos hasta derrotarlo para hacer de El Salvador una patria de paz, de trabajo y de felicidad. De eso no tengan ninguna duda.”
Este es el tipo de inicio informativo que muchos periodistas, comentaristas, analistas, opositores y algunos ciudadanos les hubiera gustado ver, oír o leer tras la cadena nacional de radio y televisión
Los gobiernos de ARENA nos dejaron (y me incluyo) acostumbrados a nombres rimbombantes, sin importar el resultado, de cualquier actividad que realizaran. Nombres ideados por estrategas de marketing que tenían como fin impresionar y llamar la atención de los salvadoreños.
Ahora, con el nuevo gobierno, las medidas están ideadas por quienes conocen sus áreas de trabajo y se anuncian sin campaña publicitaria. Por esta razón algunos no comprenden lo que se plantea y preguntan a los funcionarios ¿Cuál es la política de seguridad? ¿Cuándo va comenzar el plan? ¿Dónde se va a desarrollar esta operación?
Desde el traspaso de mando en la Policía Nacional Civil, el Presidente Funes presentó los ejes de su plan contra la delincuencia:
1. Reforzar la presencia disuasiva de la pnc en los 25 municipios de mayor incidencia de violencia.
2. Conformar los consejos municipales para la prevención de la violencia
3. Crear los grupos conjuntos de apoyo a la comunidad (integrados por elementos de la pnc y faes.
4. Además, vamos a reimpulsar la mesa penitenciaria.
En esta última intervención lo que hizo fue profundizar en las medidas, que emanan de los ejes planteados. Es decir 10 acciones concretas:
Primero, en una fase inicial e inmediata la acción central de la Policía Nacional Civil se orientará a los seis municipios que hoy presentan el mayor índice delincuencial: San Salvador, Santa Ana, San Miguel, Colón, Soyapango y Apopa.
Segundo, este amplio dispositivo contará con el apoyo disuasivo de la Fuerza Armada.
Tercero, se incorporarán lo más rápidamente posible más de mil nuevos policías mediante el despliegue inmediato de las nuevas promociones.
Cuarto, habrá protección especial a las familias en las comunidades más desfavorecidas donde el delito se concentra mayormente.
Quinto, implementaremos el Plan “Protección Escolar”, dirigido a escuelas, colegios e institutos, blanco sensible de los criminales, que vamos a proteger con toda decisión.
Sexto, habrá un reforzamiento logístico inmediato para la fuerza de seguridad con equipos de comunicación, transporte y armamento.
Séptimo, se promoverá la conversión de los municipios y comunidades en territorios libres de armas y la prohibición de portación en los sitios más afectados por el delito y la violencia.
Octavo, se reforzarán a nivel nacional y, particularmente en las zonas más afectadas, los equipos antiextorsión.
Noveno, en seguimiento a las recomendaciones de la Comisión de Seguridad y Paz Social, se concertarán los acuerdos necesarios, bajo la dirección de la Secretaria de Asuntos Estratégicos de la Presidencia de la Republica, para la conformación de los Consejos Municipales de Prevención de la Violencia.
Y Décimo, se reforzarán los consejos Criminológicos, cuya actuación se enmarcará estrictamente en la legislación vigente, de acuerdo con una sugerencia de la Mesa Penitenciaria.
Y si se trata de usar nombres con gancho publicitario también el Presidente lo dijo desde su discurso en la PNC “parafraseando a Pablo, en su segunda carta a Timoteo, ha llegado la hora de “librar la buena batalla”. La batalla por la vida, por la paz, por la seguridad” y lo remarcó durante su mensaje en cadena nacional “Sé que los esfuerzos que estamos haciendo no darán los frutos esperados si no comenzamos de inmediato a librar la buena batalla”.
Lo importante de estos anuncios, no es tanto si los nombres son buenos o si se trata de antinomias, como dijo el Mandatario, lo importante es la decisión de combatir la delincuencia y eso se resume en esta frase del gobernante “Hay una decisión definitiva que es terminar con la inseguridad y la violencia con políticas inteligentes y eficientes. He dicho que mi convocatoria es al diálogo y al trabajo conjunto con todos. Ningún salvadoreño de buena voluntad es ni será mi enemigo, se vista de los colores que se vista. Todos somos hermanos.
Pero el crimen organizado no cabe en esta apertura. El crimen organizado, el narcotráfico y los traidores a la patria que se han aliado a ellos, esos son nuestros enemigos. Y con el enemigo no vamos a negociar cuando cobra vidas inocentes, cuando siembra el terror en el seno del pueblo. Al enemigo lo combatiremos con toda la fuerza de la ley. Lo combatiremos hasta derrotarlo para hacer de El Salvador una patria de paz, de trabajo y de felicidad. De eso no tengan ninguna duda.”
sábado, septiembre 13, 2008
MEA CULPA
Reconozco que he tratado con poco interés mi blog, pero he decidido enmendarlo y volver a las andanzas.
Además en estos días los periódicos y más aún los periodistas de los "principales" medios están siendo pisoteados en su dignidad.
Alguien debe expresarlo con libertad porque ellos no pueden o no quieren.
Además en estos días los periódicos y más aún los periodistas de los "principales" medios están siendo pisoteados en su dignidad.
Alguien debe expresarlo con libertad porque ellos no pueden o no quieren.
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